Se escucha un tono de llamada en espera. Alguien contesta: -¿Aló? -Hola, si. -¿Señor Bayly? -Si, si con él. -¡Señor Bayly!, le habla Farly, me pidió que me lo llamara. -¡Ohhhh!, ¡Farly!, que bueno que decidiste llamar, eres el muchachito cineasta ¿verdad?. -Si Señor Bayly. -Pude escuchar pequeñas carcajadas del otro lado del parlante, era como si mientras habláramos pudiera ver la curva de su sonrisa y todos sus gestos de su rostro-. -Farly. ¿Conoces el hotel Marriot? porque me dijiste que eras de provincia verdad?, ¿lo conoces? -Si señor Bayly, soy Arequipeño. El hotel Marriot, ¡claro que lo conozco!, de hecho no estoy lejos -no sabía donde quedaba-. -¡Maravilloso!, te espero aquí a las 9:00 de la noche, me gustaría conversar contigo, sé puntual que mañana debo volver a Miami. Me quedé en silencio. No respondí nada, no pude hacerlo. Del otro lado del parlante pude escuchar una leve pero pícara carcajada y luego el sonido de quien cuelga una llamada, eviden...
Ella me habla de mí (por no decir que me está desahuevando), de mi forma de ver las cosas. Hace dos meses volví a Perú, hace dos meses no he vuelto a escuchar su voz, hasta hoy. -Planeo quedarme en Perú este año, trabajaré en la empresa de mis padres. -le dije echado boca arriba en mi cuarto-. Hubo silencio en la llamada. Ella no estuvo del todo de acuerdo o si quiera no lo estuvo en un mal sentido. -Sos grande ya, tenés que hacer lo que quieras de tu vida, no tenés nada que te ate a Perú, ¡no sos papá de una familia!, ¡no tenés que mantener a nadie!, si querés podés mudarte a Buenos Aires y trabajar aquí. Si tenés que mudarte a un barrio croto ¡lo hacés! ¿entendés?, si querés ¡lo hacés Farly!. Yo solo me quedé en silencio, me preguntaba en qué momento ella, menor que yo parecía tener las cosas más claras?, en qué momento parecía tener más huevos que yo para vivir la vida?, ¿Tal vez la situación de su madre le haría ver las cosas de otra forma?. Atiné a quedarme callado pues las c...