Vuelve a escribir-me dijo.
Tienes mucho para contar, has vivido en otro país-añadió.
Regresé a casa pensando más de lo habitual ese día, aquello que mi amigo me comentó en tanto para motivarme era también un empujón al vacío de las letras otra vez. No se me ocurre otro nombre (sin querer caer en las metáforas) para nombrar este tipo de elecciones, porque escribir (pienso por ahora) es arrojarse a un vacío. Caer y no saber hacia donde. Caer y en plena caída a contra tiempo ingeniar la forma de hacer crecer alas y evitar el impacto. Muchos escritores creen haber detenido la caída y evitar el impacto, creen haber encontrado un lugar seguro en el vacío, un lugar donde el choque es una opción y en falaces hipótesis olvidan el instante de su salto en el barranco. Son escritores que se han cegado por el vértigo, cuando en realidad no tienen alas y posiblemente no las tengan tampoco, se han comprometido a engañarse y no divisan algún suelo próximo con el que impacten. Algunos despiertan, otros mueren tras el golpe.
Ese es el problema de lanzarse, en la soledad absoluta del vacío o de uno (porque uno puede ser su vacío) se encuentra consigo... Siempre he pensado lo siguiente y lo he comentado muchas veces: -únicamente cuando estamos solos nos encontramos y muchas veces no gusta como somos al conocernos, en ocasiones conocerse se vuelve más que una sorpresa, un desagrado-.
Yo me encuentro nuevamente conmigo, yo y mi enemigo aquí en el vacío donde me leen y me señalo acusándome de haber caído en más metáforas de las que probablemente necesite este texto de reencuentro, me he vuelto a traicionar, caigo buscando el lugar donde me gusta caer, a la velocidad que prefiero y en donde estoy acostumbrado. ¿Habré sido empujado nuevamente?
No. Mi amigo me ha despertado, me ha rescatado del limbo donde los escritores creen haber encontrado consuelo del vacío(o de si mismos). Me ha despertado y ha continuado cayendo por su cuenta, estoy agradecido pero temo a la vez, ¿Me ha salvado o me ha condenado? No estoy seguro..., tan solo espero que tras el impacto ciego que se anuncia pronto, el golpe nos despierte y no nos mate.
Farly.
"Escribes poemas porque necesitas un lugar en donde sea lo que no es" Alejandra Pizarnik
ResponderBorrarEsa frase me hizo pensar... así que me puse a buscar muchas más de esta autora, y dije: ¡coño, pero si es mi alma gemela!
Otra de sus frases me motivo a publicar mis escritos, aquellos que solo reservaba para mí en el block de notas de mi celular. Hace meses que lo hacia; tal vez, como una distracción de mi monótona vida. NO...en realidad fue porque necesita una vía de escape, en donde poder desahogarme, necesitaba a alguien a quien contar todo el desorden de mi mente.
Entonces llegue a la conclusión que el vacío que sentía era mas profundo de lo que pensaba, tan profundo que desde el fondo ya ni se alcanzaba a ver algún destello de luz.
Por eso escribir si es caer en un vacío; mejor dicho en tu propio vacío, aquel que haz construido tu mismo. Escribir es abrir tus heridas, para que durante el recorrido (a pesar del tiempo que te tome) estas puedan sanarse.
Aunque nunca desaparecerán por completo, siempre dejaran una cicatriz... y eso esta bien, así al verlas podremos recordar como fue que nos las hicimos, solo que ahora ese recuerdo ya no será doloroso.